
Sentado esperando no se qué encuentro una revista de moda y afines. Hojeando y viendo el poder del photoshop en manos de cínicos diseñadores que solo quieren borrar todo lo que sea necesario veo un isotipo idéntico al de otra marca registrada por mi cabeza.
Mientras escribo estas líneas pienso en cómo nuestra esponja visual, entrenada a voluntad para tales tareas de absorción, ha guardado en su base de datos esos logos y los ha podido comparar, como tranquilamente pudo haber trabajado la mente de los responsables del caso que expondré.
Los participantes entonces de este debate sin bote (naufraga en un mar de silencio en el océano de la blogósfera) son, por un lado, el isologotipo del reconocido diseñador de calzados, Riky Zarkany. Un isotipo de dos zetas, o rayos, o lo que fuere, cruzados, oficiando de isotipo sobre el nombre de su marca; y por el otro lado el isologotipo de la marca de trajes de baño de mujer, Zingara, en el que está compuesto por los mismos elementos y recursos de su contrincante.
Ahora, el punto a destacar no es tanto en el “uso inspiracional de ciertos recursos” sino en la importancia de abandonar esas manías del cliente medio, en querer parecerse a la competencia.
Realmente no se si fue el huevo o la gallina, y no está en mí juzgar a los diseñadores involucrados en este caso sospechoso, lo que si se es que si el empresario medio, con proyección de crecimiento, no actualiza su concepción y fortalece la importancia de contratar diseño (con todo lo eso significa) seguirá pedaleando y haciendo el ridículo, como este caso lo demuestra.
Ahora, un punto a destacar y aunque no sea verdad, el 90% de los que verán en sus webs los “parecidos razonables” apostarían a que uno es el auténtico y el otro es el impostor. Y lo apostarían por que uno persigue delicadeza visual, prolijidad, limpieza, códigos propios, originalidad e imponencia; y el otro brutalidad, dureza y tosquedad en la elección de “códigos visuales”.
Ahora, cliente medio y poco actualizado: ¿se ha dado cuenta que cuando hablo de “estoy capacitado para codificar su mensaje por que pienso todo el día en eso, soy obsesivo de la observación y en mis venas corre pasión y como yo somos miles capaces de hacer parecer a su empresa una del perfil que Ud persigue” no es habladurías y tiene en su marca la importancia de las vigas de una construcción?
¿Cómo pudo uno parecerse al auténtico mientras que el otro pudo parecerse al plagiador, a pesar de no saber a ciencia cierta quien de los dos nació primero? Y si, escuche y no nos pise con su discurso. Su especulación presupuestaria puede botarlo sin piedad al tacho del abucheo. .



Sos Indiana Jones en busca del plagio perdido, el Freak Guevara de la revolución creativa.
Sos el Steve Irwin cazador de los cocodrilos de la inventiva.
Sos el Jesús lammer de los fariseos del diseño.