The Wall por The End en Mendoza
The End, la agrupación porteña que tributa a Pink Floyd pasó por el Bustelo y como fiel admirador de toda su obra (de los originales) no dudé en ir a ver lo que prometía este espectáculo.
Pensando en que se tratara del bustelo, una banda con mucho despliegue escénico, y canapés de recepción imagine que el show comenzaría puntual, pero no fue así: una hora de retraso por un extraño cuello de botella en la entrada. Salvando este detalle pasaré a contarles de que se trató.
En los pasillos había una muestra de una escuela de pintura para niños: “Los Bajitos y los Altos que Pintan Bien”, quienes junto a su directora (Miriam Sánchez Palloti) ambientaron los alrededores con pinturas sobre Pink Floyd, una idea brillante.
Casi como soldados del hambre (recordemos, 22hs) con el Silvio nos dedicabamos a misiones del tipo “canapé vs empanaditas”, una vez cumplidas ya estábamos listos para entrar a nuestros lugares.
Entradas las 23 hs el show comenzó con When The Tigers Broke Fee para luego dar el primer cimbronazo visual con In The Flesh? y con cimbronazo me refiero a que el tema fue abierto con uno de esos fuegos artificiales de escenario, muy bueno por cierto.
Según el programa y lo que recuerdo le siguieron The Thin Ice, Another Brick in the Wall (parte 1), y el resto de los ya sabidos temas. Al mejor estilo The Wall Live In Berlin, entre un despliegue lumínico que llamaba la atención y algunas proyecciones, se fue armando el muro, hasta quedar totalmente cubierto. Terminada la “medianera” se dio paso al break de 10 min.
Terminado el descanso comenzó la segunda parte, abriendo con Hey You, y proyectando la traducción en el muro se dio el paso al resto del listado y de las partes de la obra, y digo obra por que esto es fundamental.
The Wall es un musical, completo con la participación de Alan Parker como director de la pelicula (recordemos que los temas del disco y la de la película no son fieles versiones) en el que, luego de verla mas de una vez, se logra desentrañar esas metáforas que reflejan las marcas de aquella realidad en el joven Pink. Recalco lo de la obra musical por que es mas que un disco, doble por cierto. Y en este show ese hecho estuvo presente todo el tiempo, las partes de la obra se fueron dando a lo largo de todo el concierto.
La construcción del muro, el sillon donde Pink mira tv y donde transcurre Confortambly Numb (actores locales), la fabulosa destrucción del cuarto en one of my turns en este caso hecha representada entre paredes de utilería fueron algunas escenas representadas por el cantante del show.
Luego vino el momento en que Pink (Bob Geldorf) se afeita el cuerpo y las cejas, en este caso con un rapado real de cabeza, jugado por cierto. Ya se veía el advenimiento de las últimas partes, con el ejercito fachista liderado por él mismo, y el inevitable derrumbe de su poca cordura con el baile de los jueces, maestro, novia y madre en The Trial (el maestro venia colgando del techo por arneses, el juez en zancos, etc.). Finalmente, llegando al final y como era de esperar el muro es derribado junto acompañado de luces y sonidos alegóricos.
Conclusiones
En general el show fue bueno, con buenas intenciones de hacer las cosas bien, no siendo un tema menor. En lo musical es donde por momentos tambaleaba. El cantante bastante hacia para actuar y canta, pero batería y teclas por ahí trastabillaban un poco. El sonido fue excelente, incluso con efectos cuadrofónicos de voces y las luces terminaron de completar el espectáculo.
Lo mejor
- Las luces, la calidad del sonido y la puesta en escena.
- Los actores locales y el coro (sino me equivoco, del MUCHA)
- El guitarrista
- La organización en el escenario
- La muestra de pinturas de los chicos
- La participación de artistas locales
Lo peor
- El retraso de 1 hora y 15
- La banda de la policía que sin dudas no habían estudiado el tema
- El televisor que no andaba y el plomo que decoraba la escena tratando de dejarlo sin sintonía (muy gracioso, el tv era nuevo, de los que si no hay señal ponen la pantalla en negro y el plomo insistía).
- Cierto manoseado en algunos temas, que se alejaban de los reales, y teclas o baterías medias “raras”.
- Y lo mas pior de todo, que realmente no me gustó, el final final, cuando en un logico agradecimiento con el público largaron una tipo “the wall terminó acá, quieren otro tema? como para levantar -seeee!- gritó el público” y arrancaron con una versión muuuuy popera de Learning to fly acompañado de otra versión también “popeada” de Wish you were here. Por supuesto que los temas no me parecieron malos, excelentes por ciertos, sino esa versión casi del tipo “y como dice!”luego del sacudón mental con el concepto The Wall.
- No haber mencionado el fallecimiento de Richar Wright (puede que simplemente se haya olvidado).



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